Una lección con los pies en el barro
El 16,72% de la población de Talca se encuentra bajo la línea de la pobreza... Pero hay personas que logran que los más necesitados de nuestra Región, puedan celebrar. Por Osvaldo Yáñez
El Día del Niño (domingo 10 de agosto) participé en una tarde recreativa organizada por voluntarios de Un Techo para Chile y de algunos scouts lasallanos, para celebrar a los niños y niñas del campamento El Paso, ubicado en el sector del Parque Industrial, de la ciudad de Talca.
La lluvia poco a poco fue rindiéndose ante la inminencia de la fiesta. Y aún cuando todo hacia presagiar que las condiciones no serían las óptimas, nuestros festejados ni se inmutaron ante la alta humedad y el barro. Ellos, los niños de los campamentos, están acostumbrados a este panorama. Muchos de ellos mantienen durante el invierno, severas complicaciones respiratorias. Sus casas, son principalmente de cartón, plástico y madera de desecho, por lo que el agua de lluvia si que moja. Sin embargo, los niños sabían que este domingo era un día especial, pues al igual que la Navidad, estas son fechas esperadas, ya que es mucha la gente que hace aflorar la alegría para ellos.
Los miramos desde un rincón de la sede social donde disfrutan una exquisita once preparada por los voluntarios. Es que la coyuntura mundial, la desaceleración de la economía, y los altos niveles inflacionarios han golpeado con fuerza a las familias de nuestra ciudad. Y tal como dice el refrán, cuando llueve, todos se mojan. ¡Pero que difícil es soportar el aguacero, cuando el techo que te cobija es simplemente de cartón y fonola!.
Según las cifras de la encuesta CASEN 2006, el 16,72% de la población de Talca se encuentra bajo la línea de la pobreza, lo que corresponde a más de 37 mil personas. Pero la frialdad de los datos, poco nos habla de lo difícil que es ser pobre en estos días, y más difícil aún es imaginarse cuán compleja es vivir la infancia cuando la estrechez apremia.
Retomando la celebración del Día del Niño, es que quiero contarles a los lectores de El aMaule, tres ejemplos de como la ayuda de personas anónimas hiciera que el frío de la tarde, diera un paso al lado, dejando que el ambiente se iluminara gracias a la solidaridad.
En primer lugar, es de toda justicia destacar la labor realizada por los voluntarios de UTPCH, quienes junto a algunos jóvenes scouts, reunieron a los chicos en torno a una mesa repleta de galletas, dulces, bebidas y leche caliente. Si bien intentaron realizar algunas dinámicas, el fútbol es el rey de los deporte, y ésta no fue la excepción.
En segundo lugar, y fuera de programa, fue la llegada de un grupo de señoras, quienes para sorpresa de los organizadores, llegaron cargadas de regalos. Uno por uno los niños fueron recibiendo los obsequios, y ante su sorpresa fueron apareciendo muñecas, rompecabezas, pequeñas motos a escala. Más que una tarde de esparcimiento, parecía una fiesta de cumpleaños, donde todos eran los celebrados.
Y en tercer lugar, algo que me conmovió. Una familia, claramente de muy buena situación económica, compuesta por los padres y cuatro niños, llegaron a la sede del campamento a compartir una gran torta. Se notaba que era la misma de la cual habían comido al almuerzo. Entendí que era una manera de participar a los niños del Paso de su propia fiesta. Y a su vez, una hermosa forma de mostrarles las vida de otros niños a sus propios hijos. Una lección en ambos sentidos.
Una intensa lección para todos.
La lluvia poco a poco fue rindiéndose ante la inminencia de la fiesta. Y aún cuando todo hacia presagiar que las condiciones no serían las óptimas, nuestros festejados ni se inmutaron ante la alta humedad y el barro. Ellos, los niños de los campamentos, están acostumbrados a este panorama. Muchos de ellos mantienen durante el invierno, severas complicaciones respiratorias. Sus casas, son principalmente de cartón, plástico y madera de desecho, por lo que el agua de lluvia si que moja. Sin embargo, los niños sabían que este domingo era un día especial, pues al igual que la Navidad, estas son fechas esperadas, ya que es mucha la gente que hace aflorar la alegría para ellos.
Los miramos desde un rincón de la sede social donde disfrutan una exquisita once preparada por los voluntarios. Es que la coyuntura mundial, la desaceleración de la economía, y los altos niveles inflacionarios han golpeado con fuerza a las familias de nuestra ciudad. Y tal como dice el refrán, cuando llueve, todos se mojan. ¡Pero que difícil es soportar el aguacero, cuando el techo que te cobija es simplemente de cartón y fonola!.
Según las cifras de la encuesta CASEN 2006, el 16,72% de la población de Talca se encuentra bajo la línea de la pobreza, lo que corresponde a más de 37 mil personas. Pero la frialdad de los datos, poco nos habla de lo difícil que es ser pobre en estos días, y más difícil aún es imaginarse cuán compleja es vivir la infancia cuando la estrechez apremia.
Retomando la celebración del Día del Niño, es que quiero contarles a los lectores de El aMaule, tres ejemplos de como la ayuda de personas anónimas hiciera que el frío de la tarde, diera un paso al lado, dejando que el ambiente se iluminara gracias a la solidaridad.
En primer lugar, es de toda justicia destacar la labor realizada por los voluntarios de UTPCH, quienes junto a algunos jóvenes scouts, reunieron a los chicos en torno a una mesa repleta de galletas, dulces, bebidas y leche caliente. Si bien intentaron realizar algunas dinámicas, el fútbol es el rey de los deporte, y ésta no fue la excepción.
En segundo lugar, y fuera de programa, fue la llegada de un grupo de señoras, quienes para sorpresa de los organizadores, llegaron cargadas de regalos. Uno por uno los niños fueron recibiendo los obsequios, y ante su sorpresa fueron apareciendo muñecas, rompecabezas, pequeñas motos a escala. Más que una tarde de esparcimiento, parecía una fiesta de cumpleaños, donde todos eran los celebrados.
Y en tercer lugar, algo que me conmovió. Una familia, claramente de muy buena situación económica, compuesta por los padres y cuatro niños, llegaron a la sede del campamento a compartir una gran torta. Se notaba que era la misma de la cual habían comido al almuerzo. Entendí que era una manera de participar a los niños del Paso de su propia fiesta. Y a su vez, una hermosa forma de mostrarles las vida de otros niños a sus propios hijos. Una lección en ambos sentidos.
Una intensa lección para todos.
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Como siempre tus notas
Como siempre tus notas apelan a quienes son buenos segun el criterio de la prensa...
hay mucha gente que hace cosas y sin publicidad, lo que los hace mas valiosos pero en fin eso no te importa, o te importa tanto como lo que acabo de escribir... lamentablemente los chicos entusiastas del techo no tienen la culpa y se les valora lo hecho, pero no son solo ellos los que construyen una sociedad mas justa y es ahi en donde la falta de criterios para acusar a un estado manipulado 200 años por los mismos ineptos no han sabido dar solucion a los mismos problemas de toda la vida de este pais, espero que de una evz por todas existan leyes que supriman estas necesidades , ya que no puede ser que los chicos de un techo para Chile sean los buenos de la pelicula por que estan amparados por la buena onda de la iglesia, en Chile hay mucha gente que trabaja de manera anonima y nadie esta ni ahi en especial los medios informativos de todos los lados.
Chile nuestro gran Pais de
Chile nuestro gran Pais de EXCLUIDOS y DE AUTO EXCLUIDOS . ¿ Cuando encontraremos el camino de la anti corrupcion ? . Somos todos culpables de tener un Pais ATRAZADO , unos por indiferentes , otros por importales mas los vicios que sus necesidades . POBRE PAIS LLENO DE PARCHES, PERO sin SOLUCION a la VISTA .
Osvaldo, que gratificante es
Osvaldo, que gratificante es leer tu comentario y sobretodo en el lugar que se desarrolló.- Porqué ?.- Pues porque hace ya algunos años; más de 5, con un grupo de estudiantes Universitarios venimos celebrando las Pascuas de los habitantes del Campamento El Paso.- Pienso que en algún momento podríamos unir los esfuerzos y elaborar un proyecto para mejorar las oportunidades de esos vecinos que necesitan apoyo.- Queda lanzada la idea,.
bellisima nota. el trabajo
bellisima nota.
el trabajo que se hace en "un techo para chile" es eso y mucho más.
ver las sonrisas de esos pequeños te da animo para seguir trabajando; pero no con simple caridad, con trabajo de verdad para entregarle oportunidades a ellos y a sus familias.
saludos! y gracias por siempre estar atentos a nuestro trabajo.
Orgullosa de mis compañeros
Orgullosa de mis compañeros del Techo!
Tambien soy de gestion cultural, bueno contarles que no solo se hizo en ese campamento tambien se hizo lo mismo en el campamento Lo Garcés.
Ademas de contarles eso, yo como voluntaria nueva los invito a participar del Techo, es algo que te llena el corazon y que es inolvidable!
Ojala pudieran siempre estar en las cosas que hacemos e informarle a la comunidad que aunque ustedes esten en sus casas nosotros seguimos luchando por un Chile mas justo, y un bicentenario sin Campamento.-
Tamara, cualquier
Tamara, cualquier información que necesites:
5 oriente, 5 y 6 sur #651
ahí queda la oficina de UTPCH
¿Cómo puedo participar de
¿Cómo puedo participar de estas iniciativas? Soy de Talca, espero su respuesta.
Gracias Osvaldo por
Gracias Osvaldo por transmitirnos tu experiencia.
Felicitaciones a todos quienes se ocupan de los demás, especialmente los más desposeídos.