Halloween: ¿dulce o travesura?
Es una noche en que pequeños fantasmas, brujas y muertos salen a la calle transformando una noche de terror en una verdadera fiesta infantil.
Foto/ Transguyjay
Disfraces, calabazas, muerte y fantasmas son los personajes que vemos cada noche del 31 de octubre por las calles de la ciudad. Risas, dulces y unas cuantas travesuras se adueñan de Talca y de todo el país transformándose en un verdadero ritual que cada año adquiere mayor fuerza.
Los primeros en celebrar Halloween fueron los celtas cada 31 de octubre. En esa época estaba dedicada a su Dios de los muertos y era la noche en que los Druidas de la tribu se ponían en contacto con los difuntos.
El 31 de octubre es la noche de los muertos de los antiguos celtas. Esta vigilia se llamó Vigilia de Todos los Santos y con el paso del tiempo su importancia fue creciendo hasta terminar como Halloween.
Las misas en la fiesta de los difuntos se multiplicaron y nacieron muchas representaciones artísticas conocidas como la danza de la muerte y con el tiempo dieron lugar a una auténtica fiesta de disfraces. La costumbre en esta noche es que los niños salgan disfrazados a pedir y comer dulces.
Noche de brujas
Según dice la leyenda las brujas se reunían dos veces al año: el 30 de abril víspera de mayo y el 31 de octubre víspera de todos los santos. Convocadas por el diablo, llegaban en sus escobas para participar en los aquelarres y aprender nuevos hechizos.
Hoy en día la noche de Halloween es reconocida por todos los satanistas, ocultistas y adoradores del diablo como víspera del año nuevo para la brujería. Para muchos, es la noche en que los poderes satánicos y de brujería están en su nivel de potencia más alto.
Dicen que basta con ponerse la ropa al revés y caminar hacia atrás la noche de Halloween para que se aparezca una bruja. También comentan que los gatos negros son un disfraz que utilizan las mismas brujas para pasearse tranquilamente por la ciudad.
Si pasan por su hogar pidiendo dulce o travesura, ¡no se asuste!, lo más probable es que sean pequeñitos disfrazados y no brujas ni fantasmas reales. Sin embargo como recomendación compren dulces para esa noche, en los mitos siempre hay algo de verdad, no vaya a ser una bruja de verdad que después vaya a cobrar venganza…
Fuente: jaja.cl
Disfraces, calabazas, muerte y fantasmas son los personajes que vemos cada noche del 31 de octubre por las calles de la ciudad. Risas, dulces y unas cuantas travesuras se adueñan de Talca y de todo el país transformándose en un verdadero ritual que cada año adquiere mayor fuerza.
Los primeros en celebrar Halloween fueron los celtas cada 31 de octubre. En esa época estaba dedicada a su Dios de los muertos y era la noche en que los Druidas de la tribu se ponían en contacto con los difuntos.
El 31 de octubre es la noche de los muertos de los antiguos celtas. Esta vigilia se llamó Vigilia de Todos los Santos y con el paso del tiempo su importancia fue creciendo hasta terminar como Halloween.
Las misas en la fiesta de los difuntos se multiplicaron y nacieron muchas representaciones artísticas conocidas como la danza de la muerte y con el tiempo dieron lugar a una auténtica fiesta de disfraces. La costumbre en esta noche es que los niños salgan disfrazados a pedir y comer dulces.
Noche de brujas
Según dice la leyenda las brujas se reunían dos veces al año: el 30 de abril víspera de mayo y el 31 de octubre víspera de todos los santos. Convocadas por el diablo, llegaban en sus escobas para participar en los aquelarres y aprender nuevos hechizos.
Hoy en día la noche de Halloween es reconocida por todos los satanistas, ocultistas y adoradores del diablo como víspera del año nuevo para la brujería. Para muchos, es la noche en que los poderes satánicos y de brujería están en su nivel de potencia más alto.
Dicen que basta con ponerse la ropa al revés y caminar hacia atrás la noche de Halloween para que se aparezca una bruja. También comentan que los gatos negros son un disfraz que utilizan las mismas brujas para pasearse tranquilamente por la ciudad.
Si pasan por su hogar pidiendo dulce o travesura, ¡no se asuste!, lo más probable es que sean pequeñitos disfrazados y no brujas ni fantasmas reales. Sin embargo como recomendación compren dulces para esa noche, en los mitos siempre hay algo de verdad, no vaya a ser una bruja de verdad que después vaya a cobrar venganza…
Fuente: jaja.cl
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