¿Un país de verdad?
Camino al Bicentenario parece que no tenemos claro que país queremos, claro que ni siquiera lo discutimos… al menos no en serio. Por Roberto Ramos
Reforma aquí, reforma allá; el sistema político, la salud, la previsión, la educación, todo en reforma, todo en cambio, convencidos de que todo debe cambiar, discutiendo esto y lo otro en dialogo de sordos impresionante, donde basta una voz autorizada (aunque sea aparente) para dar pie a argumentos absolutos y certeros… aunque ninguno resista el cuestionamiento más básico a su solidez. Este ejercicio no lo hago por simpatía, es más me comprometo a lo contrario, sino porque ya basta de seguir discutiendo en frecuencias distintas, me gusta discutir porque creo que es un ejercicio necesario para ponernos de acuerdo y no para hacer un mero gasto de saliva y demostración de aparatosa retórica.
NUESTRA DEMOCRACIA: Más allá de discutir el concepto y su significado, cosa por demás inútil debido a su constante evolución, es necesario cuestionar la calidad del sistema que estamos construyendo, con un sistema electoral que excluye a una parte de los Chilenos (que son minoría) y que sobre representa a otra parte de los Chilenos (que también son minoría), donde algunos actores políticos aún no son capaces de mostrar un compromiso democrático real, y en esto también me refiero a quienes justifican la violencia en política, o que exigen más democracia en Chile mientras cantan loas a tipos autoritarios en países vecinos, como a senadores que hacen fracasar la ley de participación ciudadana sin votarla en contra siquiera… y aún está pendiente la discusión sobre el tipo de Democracia a la que aspiramos.
Pregunto: ¿Es bueno mantener excluido a un grupo de Chilenos? ¿Alguna vez los ciudadanos haremos valer la responsabilidad política a las autoridades? ¿A los parlamentarios les importa nuestra opinión?
NUESTRA EDUCACIÓN: La demanda por una educación de calidad es un tema nuevo y espinudo, hasta hace no mucho el desafío era la cobertura (la cantidad de alumnos en el sistema), pero ahora estamos estableciendo parámetros nuevos, con cosas distintas y sin consensuarlas… me explico, aún no sé que tiene que ver el Lucro en esta discusión, o de otro modo… alguien me asegura que eliminando el lucro de inmediato la Educación pública será buena. En lo particular creo que NO. Entonces, ¿por qué se volvió un tema central?, ¿no será que discutir los problemas profundos dividirá a pingüinos y profesores? Aún más claro, por ideología no me gusta que privados ganen plata con recursos fiscales, pero Chile no tiene porque construirse según mi particular idea y menos si esto significa que la educación Privada será sólo para los hijos de quienes pueden pagar altas sumas (o sea privada, privativa y excluyente) y el Estado cumple con su Rol al apoyar a los hijos de la “clase media” a acceder a colegios de calidad, con un financiamiento mixto… una idea distinta; ¿por qué no le exigimos a un sostenedor que recibe subvención a tener niños becados, con arancel cero que provengan de familias del quintil más pobre? Claro que este tema está fuera de la discusión del panel de “expertos” que dan las pautas para cerrar filas sin discutir en serio, mientras tanto ahí está el proyecto de la LGE, esperando sepultar la LOCE.
A veces basta con mirar como los maestros se oponen a que se les evalúe o a los alumnos como justifican sociologicamente faltar a clases o hacerle el quite al trabajo. No es exageración, sino creen vayan a la noticia de la final de los Juegos olímpicos (en nota relacionada), en este mismo medio y lean los comentarios, verán el “pequeño” porcentaje de niños pidiendo que les manden a su CORREO la tarea del colegio… ¿Así se mejora? Y en esto no hay Lucro alguno.
¿Queremos un país de verdad? Empecemos a discutir de verdad, antes que el ruido de los candidatos nos impida escuchar.
NUESTRA DEMOCRACIA: Más allá de discutir el concepto y su significado, cosa por demás inútil debido a su constante evolución, es necesario cuestionar la calidad del sistema que estamos construyendo, con un sistema electoral que excluye a una parte de los Chilenos (que son minoría) y que sobre representa a otra parte de los Chilenos (que también son minoría), donde algunos actores políticos aún no son capaces de mostrar un compromiso democrático real, y en esto también me refiero a quienes justifican la violencia en política, o que exigen más democracia en Chile mientras cantan loas a tipos autoritarios en países vecinos, como a senadores que hacen fracasar la ley de participación ciudadana sin votarla en contra siquiera… y aún está pendiente la discusión sobre el tipo de Democracia a la que aspiramos.
Pregunto: ¿Es bueno mantener excluido a un grupo de Chilenos? ¿Alguna vez los ciudadanos haremos valer la responsabilidad política a las autoridades? ¿A los parlamentarios les importa nuestra opinión?
NUESTRA EDUCACIÓN: La demanda por una educación de calidad es un tema nuevo y espinudo, hasta hace no mucho el desafío era la cobertura (la cantidad de alumnos en el sistema), pero ahora estamos estableciendo parámetros nuevos, con cosas distintas y sin consensuarlas… me explico, aún no sé que tiene que ver el Lucro en esta discusión, o de otro modo… alguien me asegura que eliminando el lucro de inmediato la Educación pública será buena. En lo particular creo que NO. Entonces, ¿por qué se volvió un tema central?, ¿no será que discutir los problemas profundos dividirá a pingüinos y profesores? Aún más claro, por ideología no me gusta que privados ganen plata con recursos fiscales, pero Chile no tiene porque construirse según mi particular idea y menos si esto significa que la educación Privada será sólo para los hijos de quienes pueden pagar altas sumas (o sea privada, privativa y excluyente) y el Estado cumple con su Rol al apoyar a los hijos de la “clase media” a acceder a colegios de calidad, con un financiamiento mixto… una idea distinta; ¿por qué no le exigimos a un sostenedor que recibe subvención a tener niños becados, con arancel cero que provengan de familias del quintil más pobre? Claro que este tema está fuera de la discusión del panel de “expertos” que dan las pautas para cerrar filas sin discutir en serio, mientras tanto ahí está el proyecto de la LGE, esperando sepultar la LOCE.
A veces basta con mirar como los maestros se oponen a que se les evalúe o a los alumnos como justifican sociologicamente faltar a clases o hacerle el quite al trabajo. No es exageración, sino creen vayan a la noticia de la final de los Juegos olímpicos (en nota relacionada), en este mismo medio y lean los comentarios, verán el “pequeño” porcentaje de niños pidiendo que les manden a su CORREO la tarea del colegio… ¿Así se mejora? Y en esto no hay Lucro alguno.
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