¿Le toca a la derecha?
La Concertación y la Alianza le disparan al mensajero y presentan la juventud como una circunstancia peligrosa, lo dinámico como inseguro y la alegría como sinónimo de inmadurez. Por Marco Enríquez-Ominami.
Durante la larga transición que ha vivido Chile tras reconquistar la democracia, se ha convertido en norma la reproducción de los dos grandes bloques políticos, nacidos al alero de la contienda entre el Sí y el No en 1988, en cada una de las esferas de decisión e influencia que el sistema político modela en su entorno. Se les llama “equilibrios políticos”
Así es la designación del Directorio de TVN, el Banco Central y los miembros del Tribunal Constitucional. Más aún, frente a conflictos sectoriales o crisis específicas, la creación de nuevas instituciones se realiza en la misma ecuánime proporción: así se reparte el Sistema de Alta Dirección Pública, los jurados de la más diversa índole, los panelistas de los programas políticos e incluso algunas organizaciones no gubernamentales -como recientemente nos enteramos con la crisis en Transparencia Internacional-.
Los chilenos llevamos años mirando cómo la distribución de poder entre los bloques dominantes es presentada no solo como la imagen misma de la diversidad sino como gran logro civilizatorio de nuestra nobel democracia. Ahora, sin embargo, cuando el edificio erigido sobre esa base comienza a resquebrajarse por la fatiga del material del que fue construido, esa cuota de participación y repartición comienza también a hacer crisis.
Para las autoridades de la transición esto es así. Para ellos turnarse la presidencia de las cámaras del Congreso es normal, turnarse la presidencia del Banco Central es normal, repartirse los cupos parlamentarios en cada distrito y circunscripción es normal; pero enfrentar la incertidumbre y la competencia es anormal. No es raro, llevan 20 años en un acuerdo relativamente estable y han querido presentar esa inmovilidad como estabilidad.
Pero, aunque suene a paradoja, la estabilidad del siglo XXI se construye con dinamismo y flexibilidad. Con movimiento, no con estancamiento. En eso el candidato de la DC y el de RN son mortalmente parecidos, poseen una mentalidad conservadora que no es capaz de devolverle a la política un rol conductor y de liderazgo en la sociedad, sino que la condena a tornarse en seguidora tardía de cambios que la obligan, cada tanto y no sin dolor, a ponerse al día con la historia.
Ahora le disparan al mensajero y presentan la juventud como una circunstancia peligrosa, lo dinámico como inseguro y la alegría como sinónimo de inmadurez. Hablan de gobernabilidad para aludir al empate permanente, son autocomplacientes con ese sopor y estancamiento sólo porque ha conjurado el trauma con el conflicto y el enfrentamiento de una generación que creció con la Guerra Fría y fue la responsable de la ruptura democrática en Chile.
Por eso es otra generación la llamada a asumir los desafíos del presente, en un mundo que está en permanente cambio, que muta y reemplaza paradigmas a la velocidad del rayo, donde lo que es conocimiento un día, puede estar obsoleto al mes siguiente. Donde hay menos certezas y los dogmas son un pasivo para cualquier institución.
El candidato de la derecha y el de las cúpulas de la Concertación encarnan el miedo al cambio y a la innovación. Tras ellos van ejércitos de rostros repetidos una y otra vez. Traen la letanía y el ritmo cansino del Chile del siglo XX, heredero de la Hacienda y los clubes de la fronda.
En esa lógica ¿le toca a la derecha la presidencia, como antes le tocó la de la Cámara de Diputados, la del Senado y el cogobierno de las instituciones clave para el desarrollo del país? Pues nosotros pensamos que no. Por eso decimos que sólo hay una candidatura progresista: la que rompe ese binomio que nos condena a la misma película que hemos visto una y otra vez.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.



María Georgina: hay una
María Georgina: hay una gran dosis de comentarios certeros en tu escrito y lo aplaudiría, aún teniendo algunas diferencias sobre ello... salvo el detalle que no es esta tu columna sino la de Marco, el postula a ser Presidente, a construir Gobierno, y es Marco el que les ha faltado el respeto a los Democrata Cristianos, y como soy uno de ellos le respondo con claridad.
sobre los vicios de los Partidos Políticos y las coaliciones tienes mucha razón, no soy de los que defienden los errores ni a los que lo cometen (tampoco empezaré hoy en eso), pero no tienes toda la razón, porque la verdad es que entre sus dirigentes y líderes hay gente honesta y jugada a la cual se le mete en el mismo saco de los que no lo son... y eso, señora, es injusto.
es injusto también Marco cuando califica de Conservador y anti progresista a los que no están con él, eso es soberbia pura, además de pontificar sobre los males ajenos, teniendo participación previa en ellos y sin asumir la responsabilidad. María Georgina, es Fácil decir que las cosas están mal pero ni detenerse a reconocer que lo HICE MAL, menos aún pedir disculpas... eso no cuadra con la imagen masiánica del candidato.
finalmente no concuerdo con tu percepción tan especial de lo que significa ser un buen DC, claro que se debe debatir el contenido o el fondo de los temas, pero mantener el silencio mientras se miente sobre nosotros y eludir el debate sobre las formas de hacer política no sólo es cobardía, además sería convertirse en compilces de ello, y a su pesar, no es algo que esté dispuesto a hacer.
Concuerdo con lo expresado
Concuerdo con lo expresado por Marco, muchos creemos que debe existir un cambio distinto de los dos conglomerados, que si examinamos bien este asunto nos encontraremos que son negociados o consensos cómo le llaman ahora.
La vertiginosidad de los cambios que hoy se producen a todo nivel y en el mundo, debe darse con personas que tengan las energías para hacerlo y no se le tenga miedo a lo que se propone por el bien del pueblo. Por lo menos hay claridad de donde emanaran los recursos y tiene claridad y congruencia en lo que expresa.
Existe algo que me ha llamado la atención y creo que un país entero ha observado lo que expreso ahora: en las rutas de Chile, en las Capitales de Regiones en las ciudades no existen las gigantes litografías de Marco, no existe una falta de respeto y contaminación visual de propagandas que cuestan dinero al país y más es costo social alto, los cesantes son demasiado en este país para darnos ese lujo; sin ello y sin ocupar en la televisión propagandas a programas conocidos y sin el bastón presidencial existente, y mucho más, Marco el candidato que representa progresismo por el hecho de ser joven y tener ideales, eso tiene un valor intrínseco incalculable y es así cómo crece su candidatura a pasos agigantados.
He leído atentamente un comentario de un camarada, creo que un buen D.C. debe quedarse en un debate de contenido, por ejemplo la doctrina social de la Iglesia en la praxis y si analizamos eso solamente en verdad nosotros fuimos progresistas de ese tiempo con el movimiento de la Patria Joven y cómo todo es cíclico ahora se da nuevamente el gran salto de los jóvenes y rostros nuevos al Poder, ya no interesan los partidos sólo el despegue a este estancamiento en todos los niveles y eso sucede con un Independiente, que fue de la Concertación y tuvo la valentía de irse por los escándalos y deshonestidades, y muchos otros no hemos dado ese paso, pero las bases, están en otra y saben muy bien por lo que están pasando ,no hablo de cúpulas porque estas solo quieren Poder para sostenerse en el tiempo a costa de un Chile prisionero, pues el silencio con amedrentamiento suele denominarse dictadura y es eso lo que la gente quiere cambiar también.
El tener ideales es un gran don, sobretodo los seres humanos, eso es de importancia; el hacer afirmaciones sin contenido, no vale la pena de contestar ,claro que se debe tener la definición de progresismo, lo demás es enredar al pueblo,el que tiene muy claro a quién quiere por Presidente.
La respuesta a tu pregunta
La respuesta a tu pregunta es .....SÍ para regocijo de la gente de este querido CHILE
Piñera y no hay mas
Marco; por si no te
Marco; por si no te enteraste, aunque seas candidato, no es a la derecha que le toca, es a nosotros los ciudadanos que nos toca elegir y deberías tener en cuenta que no es ofendiendo a los que no piensan como tú que se construyen las mayorías necesarias para tener un gobierno real, porque Marco yo soy DC y nos has tratado bastante mal, además de faltar a la verdad, sabes bien (muy bien) que entre los DC (como en otros partidos) hay muchos que en progresismo te darían clase, sobre todo aquellos que se han destacado en la base social y en la dirigencia de las organizaciones... ellos no tienen un Padre Senador que los hará Diputado, ni una señora estrella de la tele que le ayude a mejorar la imagen.
Ellos pelan el Ajo para que sus comunidades logren avances en la construcción de los sueños, sobre todo entre los más humildes, eso es ser Progresista, pero de verdad Marco, y tú sólo les faltas el respeto.
Cada quien vote por quien
Cada quien vote por quien quiera, si es tiempo de la derecha o no eso lo deciden los votantes, nadie más.
Votando nulo triunfa
Votando nulo triunfa Piñera.
Votar por Marco es asegurar el triunfo de la Derecha.
Asî de simple.
Miguel, y si todos te
Miguel, y si todos te hicieran caso y votaran Nulo, que pasaría?
solo un par de preguntas, a
solo un par de preguntas, a que le denomina progresista?
más desarrollo tecnologico, más modernidad en los procesos productivos, un desarrollo en los procesos judiciales y de administración publica?
y en las esferas del mundo cotidiano, este desarrollo se enmarca dentro del concepto rela de equidad, o solo para quienes ostentan el poder como ha sido hasta ahora.
porque de progresista en su campaña no veo mucho, salvo algunas ideas revolucionarias deribadas de libertades individuales, pero bajo tanto discurso progreista, libertario y de desarrollo, los pobres seguiran desarrollandose como pobres en funsión de un progreso excluyente, donde las libertades individuales se amplian pero mucha gente seguira libremente muriendo de hambre.
el progreso no es solo un desarrollo tecnologico o administrativo, no basta con solo ampliar las libertades individuales, hay que crecer en igualdad, con oportunidades no excluyentes por condicion social, etnica o sexual, hay que crecer con equidad, eso es progreso.
no importa que no tengamos un televisor lcd, lo que importa es que quien esuma el mando el proximo periodo, tenga la capasidad de poder gobernar con una mirada al desarrollo social, que no es lo mismo que el desarrollo tecnologico o economico.
VOTEN INFORMADOS
VOTEN NULO