Colo Colo: El pan está en el horno
Colo Colo consiguió un excelente empate por la cuenta mínima en la primera final de la Copa Sudamericana, tras lo cual, "la que se mira y no se toca" está a la vuelta de la esquina.
Son pocas las veces que un equipo de fútbol chileno juega la final de un torneo internacional. Muchos recuerdan al Colo Colo del `73, a Cobreloa de los `80 o el mismo Cacique del `91, campeón de la Libertadores. Mención honrosa para la Católica del `94 que de rebote llegó a disputar la Interamericana luego de que Sao Paulo renunciara a su derecho de Campeón de la Libertadores, ganándola.
Es por ello, quizás, que este Colo Colo, el del “Bichi” Borghi, el de las explosiones del “Mati”, el de los goles de Suazo, el de las gambetas de Sánchez, ha despertado una esperanza en el pueblo chileno, de esas que pocas veces se ven.
Es lindo escuchar la radio en las horas previas del partido, y sentir como hinchas de otros equipos llaman para desearle suerte a Colo Colo. Somos un país de pocos logros deportivos y acostumbrados a que en instancias importantes perdamos. Es por esto que a la primera oportunidad que se le presenta a un equipo chileno, nos unimos como país.
El partido de ayer fue extraño. Un primer tiempo irreconocible de Colo Colo, quizás el peor de la copa, con un Pachuca que lo ahogaba en la salida, con un juego vertical, pero poco dañino, con hartos disparos fuera del área, lo que convirtieron a Cejas en la figura del equipo. Arriba el Cacique mostraba a un Sánchez movedizo, siendo el más peligroso y a un Fernández tapado por la asfixiante marca de los mexicanos.
El gol de los “tuzos” salió de un contragolpe que encontró mal parada a la defensa colocolina y Chitiva, figura del primer tiempo, anotó de cabeza. A muchos se les debe haber venido a la cabeza imágenes de torneos anteriores, donde la ilusión se iba en un segundo, pero Colo Colo supo aguantar los embates mexicanos y se fue al descanso con un marcador alcanzable.
El segundo tiempo mostró chispazos del Colo Colo que ha deslumbrado a Sudamérica. Sánchez siguió siendo el más incisivo y los laterales comenzaron a correr más, lo que sirvió para abrir la cancha y tener más el balón, además, el conductor Chitiva desapareció, lo que fue un alivio para el cuadro popular.
Esta subida de nivel significó en que Suazo empatara con un tiro cruzado, lo que soltó a Colo Colo y comenzó a manejar el partido de manera más tranquila, sabiendo que con ese resultado pueden salir campeones en Santiago con un empate a cero.
La ilusión está, acá en santiago será un partido diferente, con un Nacional repleto de hinchas albos, con un Colo Colo con más partidos en el cuerpo –hoy se notó que los nueve días sin fútbol competitivo influyeron- y con un país que estará pujando para dejar la copa en casa y romper con la maldición del Estadio Nacional.
El pan ya está en el horno y son pocas las posibilidades de que se queme en la puerta.
Es por ello, quizás, que este Colo Colo, el del “Bichi” Borghi, el de las explosiones del “Mati”, el de los goles de Suazo, el de las gambetas de Sánchez, ha despertado una esperanza en el pueblo chileno, de esas que pocas veces se ven.
Es lindo escuchar la radio en las horas previas del partido, y sentir como hinchas de otros equipos llaman para desearle suerte a Colo Colo. Somos un país de pocos logros deportivos y acostumbrados a que en instancias importantes perdamos. Es por esto que a la primera oportunidad que se le presenta a un equipo chileno, nos unimos como país.
El partido de ayer fue extraño. Un primer tiempo irreconocible de Colo Colo, quizás el peor de la copa, con un Pachuca que lo ahogaba en la salida, con un juego vertical, pero poco dañino, con hartos disparos fuera del área, lo que convirtieron a Cejas en la figura del equipo. Arriba el Cacique mostraba a un Sánchez movedizo, siendo el más peligroso y a un Fernández tapado por la asfixiante marca de los mexicanos.
El gol de los “tuzos” salió de un contragolpe que encontró mal parada a la defensa colocolina y Chitiva, figura del primer tiempo, anotó de cabeza. A muchos se les debe haber venido a la cabeza imágenes de torneos anteriores, donde la ilusión se iba en un segundo, pero Colo Colo supo aguantar los embates mexicanos y se fue al descanso con un marcador alcanzable.
El segundo tiempo mostró chispazos del Colo Colo que ha deslumbrado a Sudamérica. Sánchez siguió siendo el más incisivo y los laterales comenzaron a correr más, lo que sirvió para abrir la cancha y tener más el balón, además, el conductor Chitiva desapareció, lo que fue un alivio para el cuadro popular.
Esta subida de nivel significó en que Suazo empatara con un tiro cruzado, lo que soltó a Colo Colo y comenzó a manejar el partido de manera más tranquila, sabiendo que con ese resultado pueden salir campeones en Santiago con un empate a cero.
La ilusión está, acá en santiago será un partido diferente, con un Nacional repleto de hinchas albos, con un Colo Colo con más partidos en el cuerpo –hoy se notó que los nueve días sin fútbol competitivo influyeron- y con un país que estará pujando para dejar la copa en casa y romper con la maldición del Estadio Nacional.
El pan ya está en el horno y son pocas las posibilidades de que se queme en la puerta.
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Q COBRELOA ES EL MEJOR
Q COBRELOA ES EL MEJOR EQUIPO DEL MUNDO
COLO-COLO ES EL MEJOR EQUIPO
COLO-COLO ES EL MEJOR EQUIPO DEL MUNDO Y SUS ALREDEDORES...