Pastor luterano será el nuevo Presidente de Alemania
Joachim Gauck, de 72 años y antiguo activista de derechos humanos en la RDA, desmanteló la Stasi.
La canciller alemana, Ángela Merkel, cedió el domingo a las presiones de sus socios de la coalición y de la oposición y accedió a postular como candidato de consenso para la presidencia del país, un cargo simbólico, al pastor luterano Joachim Gauck.
Tras una agotadora jornada de negociaciones, la tercera desde la dimisión de Christian Wulff, salpicado por un escándalo de corrupción, la jefa de Gobierno alemán no logró proponer un candidato alternativo que lograra el respaldo de todas las formaciones políticas.
Ángela Merkel alabó en una conferencia de prensa en la Cancillería la trayectoria de Joachim Gauck, a quien calificó de “verdadero maestro de la democracia”, y recordó que a él le une su pasado en la extinta República Democrática Alemana (RDA).
Gauck, de 72 años y antiguo activista de derechos humanos en la RDA, aseguró a continuación que se trataba de un “día especial” para él, por verse en “la cumbre de Estado”, tras haber nacido en la Segunda Guerra Mundial y haber padecido durante 50 años una dictadura.
El pastor, muy respetado en Alemania por su papel tras la reunificación, fue respaldado desde un primer momento por la oposición socialdemócrata y verde, a la que a última hora del domingo se unieron, por sorpresa, los liberales.
Finalmente, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), de Merkel, y su hermana la bávara Unión Social Cristiana (CSU) también optaron por apoyarlo. Gauck era el favorito de la oposición y quien ya había sido propuesto para la presidencia en 2010, cuando Ángela Merkel apostó por su correligionario Christian Wulff.
Gauck, teólogo y disidente en la desaparecida Alemania oriental, disfruta del crédito moral y apartidista preciso para el cargo, gracias a una década como responsable del desmantelamiento de la Stasi, la policía política de la RDA, y de la conservación de su archivo. Su gestión de un asunto tan sensible en Alemania se caracterizó por su búsqueda de justicia, evitando toda tacha de revanchismo político, lo que le valió el reconocimiento de los partidos y la población.
Su nombre ahora debe ser aprobado por la Asamblea Federal, que agrupa a los 620 parlamentarios alemanes y a un número igual de representantes de los Estados federales.
Fuentes: La Tercera, CNN; Emol


