Peligros de la biomasa y oportunidades de futuro

22 Julio 2021
En Chile la biomasa es la energía más utilizada: supera en 13 veces el uso de la energía solar y eólica, y es la segunda más importante detrás del petróleo. Se trata de toda la materia orgánica susceptible de ser utilizada como fuente de energía, como la leña.
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Cambio Climático, Biomasa, Regiones. Foto: Unsplash

Por Monserrat Ferrer, Gerente comercial HVAC Midea Carrier Chile 

En 2009, la Unión Europea (UE) se comprometió a frenar las emisiones de gases de efecto invernadero e instó a sus Estados miembros a pasar de los combustibles fósiles a las renovables. En su Directiva de Energías Renovables (RED), la UE clasificó la biomasa como una fuente de energía renovable, a la par de la energía eólica y solar. Como resultado, el documento impulsó a los gobiernos a incentivar a los proveedores de energía a quemar biomasa en lugar de carbón, e impulsó la demanda de madera.

Pero señalar que talar árboles y quemarlos es una fuente de energía renovable parece -al menos- contradictorio. Quemar madera es menos eficiente que quemar carbón y libera mucho más carbono a la atmósfera, según casi 800 científicos que escribieron una carta en 2018 al Parlamento Europeo, instando a los miembros a enmendar la directiva “para evitar un daño extensivo a los bosques del mundo y la aceleración del cambio climático ”. 

En Chile, la mayor demanda de energía derivada de la biomasa se focaliza en el sector industrial, con 80% de la producción total, mientras el 20% restante corresponde a leña. Además, en las ciudades del sur del país, más del 90% de las viviendas utilizan biomasa para calefaccionarse. Este uso doméstico genera contaminación -principalmente por la quema de leña húmeda-, responsable de unas 2.000 muertes prematuras al año. El problema es agudo en centros urbanos de la zona centro-sur del país, donde es responsable del 87% del total de las emisiones de material particulado fino (MP2.5), uno de los contaminantes más dañinos para la salud. 

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¿Existe conciencia de las mejoras que se deben realizar en este ámbito? El Estado ha hecho crecientes esfuerzos a través de políticas públicas.

Entre ellas destacan la Ruta Energética, proyecto de ley para ordenar la producción, transporte, comercialización y consumo de biocombustibles sólidos (biomasa), principalmente la leña, los pellets y astillas. Por otro lado está el Piloto Nacional de Calefacción Eléctrica, impulsado por el Ministerio de Energía, la Agencia de Sostenibilidad Energética, asociaciones gremiales de energía, proveedores y empresas energéticas, que probará diferentes sistemas de calefacción eléctrica para generar información sobre las tecnologías más apropiadas, posibles barreras técnicas y las necesidades específicas que van a cubrir.

Si bien es cierto que procesos como la certificación apuntan a un mejor manejo de la biomasa o los bosques, es necesario profundizar en las políticas adoptadas por el Estado y transitar hacia una matriz de calefacción más eléctrica. No sólo es más limpia, amigable con el medio ambiente y genera economías en la cuenta mensual: el país cuenta con recursos naturales disponibles para potenciar esta matriz y una creciente conciencia medioambiental que debe redundar en más y mejores iniciativas para este ámbito.

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